Interpretaciones cientificas

El positivismo

El positivismo es un pensamiento filosófico que afirma que el conocimiento auténtico es el conocimiento científico y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de las hipótesis a través del método científico. El positivismo se deriva de la epistemología que surge en Francia a inicios del siglo XIX de la mano del pensador francés Saint-Simon, de Auguste Comte, y del británico John Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad del siglo XIX.

Uno de sus principales precursores en los siglos XVI y XVII fue el filósofo, político, abogado, escritor y canciller de Inglaterra Francis Bacon. Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de estudiar científicamente al ser humano nace debido a la experiencia sin parangón que fue la Revolución, que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al individuo como objetos de estudio científico

Estas corrientes tienen como características diferenciadoras la defensa de un monismo me todológico (teoría que afirma que hay un solo método aplicable en todas las ciencias). La explicación científica ha de tener la misma forma en cualquier ciencia si se aspira a ser ciencia, específicamente el método de estudio de las ciencias físico-naturales. A su vez, el objetivo del conocimiento para el positivismo es explicar causalmente los fenómenos por medio de leyes generales y universales, lo que le lleva a considerar a la razón como medio para otros fines (razón instrumental).

La forma que tiene de conocer es inductiva, despreciando la creación de teorías a partir de principios que no han sido percibidos objetivamente. En metodología histórica, el positivismo prima fundamentalmente las pruebas documentadas, minusvalorando las interpretaciones generales, por lo que los trabajos de esta naturaleza suelen tener excesiva acumulación documental y escasa síntesis interpretativa. Además afirma que no es posible alcanzar un conocimiento de realidades que estén más allá de lo dado, de lo positivo, y niega que la filosofía pueda dar información acerca del mundo: esta tarea corresponde exclusivamente a las ciencias.

Materialismo Histórico

Frente a las concepciones de la historia que hacen depender de las ideas la realidad práctica, material, del ser humano, (o de los ideales políticos, filosóficos o religiosos, de los "grandes protagonistas de la historia"), el materialismo histórico se propone explicar la historia desde la producción práctica de la existencia, invirtiendo la relación, tradicional en la época de Marx, entre la existencia real y la idea que los seres humanos se hacen de su existencia, (o los ideales que conciben en torno a su realización).

La historia no es, para Marx, ni una colección de hechos, como parecían concebirla los empiristas, ni una sucesión de categorías, como la concebían los idealistas; tampoco el resultado de la acción aislada de los considerados "personajes históricos".

La historia es el resultado del modo en que los seres humanos organizan la producción social de su existencia. "Toda la concepción histórica, hasta ahora, ha hecho caso omiso de esta base real de la historia, o la ha considerado simplemente como algo accesorio, que nada tiene que ver con el desarrollo histórico. Esto hace que la historia deba escribirse siempre con arreglo a una pauta situada fuera de ella; la producción real de la vida se revela como algo protohistórico, mientras que la historicidad se manifiesta como algo separado de la vida usual, como algo extra y supraterrenal.

Si el materialismo dialéctico se ha considerado tradicionalmente como la expresión "filosófica" del pensamiento de Marx y Engels, el materialismo histórico, la explicación materialista de la formación y desarrollo de la sociedad, ha sido presentado como la expresión científica de su pensamiento. La sociedad y su historia, al ser concebidas como el resultado de la actividad productiva, práctica, del ser humano, encuentran en tal actividad un elemento objetivo, material, mensurable, del que se pueden extraer leyes tan objetivas como las que puede aspirar a formular cualquier otra ciencia. Resulta significativo, a este respecto, que la actividad intelectual de Marx, después de este hallazgo, que constituye una de sus mayores aportaciones, se haya centrado en el análisis de la actividad productiva del ser humano, ofreciendo como resultado del mismo varias de sus obras más significativas, entre las que se encuentra su obra cumbre: "El Capital".

La concepción materialista de la historia la resume Marx, con estas palabras, en un breve párrafo de la "Contribución a la crítica de la economía política": En la producción social de su existencia, los hombres entran en relaciones determinadas, necesarias e independientes de su voluntad, en relaciones de producción que corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones constituye la estructura económica de la sociedad, o sea, la base real sobre la cual se alza una superestructura jurídica y política y a la cual corresponden formas determinadas de la conciencia social. En general, el modo de producción de la vida material condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida.

No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser, sino al contrario, su ser social es el que determina su conciencia. En un determinado estadio de su desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, por usar la equivalente expresión jurídica, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo que eran las fuerzas productivas, esas relaciones se convierten en trabas de las mismas. Empieza entonces una época de revolución social.

Hasta entonces se había creído que la forma en que se organizaba la producción dependía exclusivamente de la voluntad de los seres humanos, al igual que las formas de organización social y política y, por supuesto, de la conciencia. Marx afirma lo contrario: las relaciones de producción son independientes de la voluntad de los seres humanos, y el modo en que los seres humanos producen la vida material "condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida".

Para garantizar su supervivencia, el ser humano ha de conseguir los medios de subsistencia mediante el trabajo, mediante una actividad productiva. Pero el ser humano tiene una existencia social, por lo que su actividad productiva no constituye un acto aislado, sino un acto social, por el que entra en relación con otros seres humanos. Ahora bien, estas relaciones se caracterizan no sólo son por ser necesarias para producir los medios de subsistencia, sino también por ser independientes de la voluntad de quienes entran en relación, estando determinadas por el grado de desarrollo de las fuerzas productivas materiales: la actividad humana (o fuerza de trabajo) y los medios de trabajo (utensilios, herramientas, máquinas, etc.). Las relaciones que se establecen en este proceso son llamadas por Marx relaciones de producción, y constituyen la estructura económica de la sociedad, la base sobre la que se asientan los elementos jurídicos y políticos, así como las formas de la conciencia social.
El conjunto de los elementos relacionados con la producción, así como los elementos socio-políticos e ideológicos, es decir, el conjunto de los elementos que forman parte de una sociedad, en un momento determinado de su desarrollo histórico, constituyen una determinada formación social, una totalidad social concreta, históricamente determinada.

Estructural funcionalismo

El estructural funcionalismo es una teoría social que se sostiene a partir de una pregunta básica ¿Cómo puede mantenerse unida la sociedad? Si analizas un poco el mundo que te rodea te darás cuenta de que eres distinto a tus compañeros y a tus maestros. Piensas de manera distinta y tienes intereses distintos también.

Por otra parte, muchas de tus actividades las haces por qué quieres y te gustan, pero generalmente no piensas si tus actividades benefician o no a un grupo más amplio o a la sociedad en que vives. Sin embargo, si no fuera por la sociedad no podríamos existir. tu dependes de una sociedad que produce los alimentos que comes, que crea escuelas donde estudias, donde existen doctores que te curan, etc.

 

En este sentido, dependes de una sociedad, en la cual tiene que darse cierto orden, cierta armonía, y un acoplamiento entre diferentes actividades. A parir de lo anterior podríamos llegar a una primera conclusión que compartirían los estructural funcionalistas las sociedad esta articula como un todo, es decir existe una relación de interdependencia entre sus elementos. Si estás de acuerdo con que la sociedad funciona como un conjunto articulado, ahora debemos reflexionar sobre que permite que esta sociedad se mantenga unida; la respuesta es que compartimos ciertos valores y cumplimos las funciones sociales que nos corresponde.
A partir de lo anterior, podríamos ya extraer algunos principios metodológicos del estructural funcionalismo.

El estructural funcionalismo rechaza el estudio de los hechos parciales o individuales, sin conectarlos con un todo. los hechos aislados deben conectarse a un conjunto más amplio para poder explicarlo. en este sentido, el estructural funcionalismo concuerda con el marxismo y otras teorías sociales que analizan las estructuras o los sistemas para explicar los hechos concretos y en apariencia aislados.
el segundo presupuesto metodológico del estructural funcionalismo y que desprende de lo que acabamos de exponer es que un cambio en un punto de la estructura puede afectar a todo el conjunto en general. el estructural funcionalismo acepta que puede hacer desviaciones, conflictos y eventos que alteren la estructura social. sin embargo, sostiene que la estructura tiene la capacidad de establecer el equilibrio. finalmente, tenemos que decir que según esta corriente, es mucho más fácil que el equilibrio se mantenga si cada actor social cumple la función que le corresponde en la sociedad.

Los funcionalistas modernos dan mucha importancia al delicado balance entre las diferentes estructuras sociales. Debido a que estas estructuras son interdependientes, el cambio en una de las áreas de la vida social inevitablemente causa ajustes en otras áreas. Por ejemplo, los cambios en la economia (tales como aumento en el desempleo) efectúan cambios en la familia (un incremento en los divorcios y en la cantidad de padres solteros) determinan cambios en la economia. Conforme a esta perspectiva, el cambio imprevisto y rápido puede echar el sistema entero -la sociedad- fuera de alcance.

Teoría critica

La Teoría Crítica se opone radicalmente a la idea de teoría pura, que supone una separación entre el sujeto que contempla y la verdad contemplada, e insiste en un conocimiento que está mediado por la experiencia, por las praxis concretas de una época, como por los intereses teóricos y extra-teóricos que se mueven al interior de las mismas. Lo cual significa que las organizaciones conceptuales, o sistematizaciones del conocimiento, en otras palabras, las ciencias, se han constituido y se constituyen en relación al proceso cambiante de la vida social.

Dicho de otra manera, las praxis y los intereses teóricos y extrateóricos que se dan en determinado momento histórico, revisten un valor teórico-cognitivo. Pues, son el punto de vista a partir del cual se organiza el conocimiento científico y los objetos de dicho conocimiento.Surge así una aversión a los sistemas teóricos cerrados, y un gran interés por el contexto social, sobre el cual se buscaba influir directamente a través de la filosofía.

Se preocuparon, por el método dialéctico instrumentado por Hegel y trataron, como sus predecesores, de orientarlo en una dirección materialista. Estaban particularmente interesados en explorar las posibilidades de transformar el orden social por medio de una praxis humana tradicional.

Finalmente, esta teoría crítica transformadora del orden social que busca de un mayor grado de humanización -"antropogénesis"- se fundamenta en el concepto hegeliano de razón. Es decir, la Teoría Crítica asume como propia la distinción entre razón y entendimiento, y entiende que la razón lleva las determinaciones conceptuales finitas del entendimiento hacia su auténtica verdad en una unidad superior, que para la Teoría Crítica es la reflexión filosófica o racional. Con la razón pensamos, con el entendimiento conocemos.

Estas posturas teóricas generales, pueden ser rastreadas a través de autores como Horkheimer, uno de los directores y miembros más destacados de la escuela de Frankfurt, y quien plantea el debate entre teoría tradicional y teoría critica, al igual que Habermas quien comprende esta distinción dentro de una racionalidad procedimental a partir de la cual el conocimiento humano no opera según presupuestos jerárquicos-metafísicos (teoría tradicional) sino pragmático-procedimentales (teoría crítica) al interior de las comunidades científicas y de los mundos socio-culturales de vida. Esto significa que todo modo de conocer es interesado y, que sólo conocemos por el interés.

Teoría comprensiva

La teoría comprensiva tiene como principal representante al sociólogo aleman Max Weber (1864-1920) considerando uno de los mas importantes de la teoría sociologica. Weber logro desarrollar una teoría singular para explicar la sociedad acción subjetiva, actor la religión el poder, la política, la economía y la cultura. Weber fue testigo del ascenso de la burguesía al poder hecho que lo impacto profundamente, por eso la importancia que otorgo a la clase burguesa al explicar el desarrollo capitalismo. Weber reflejo los conflictos intelectuales de la época.

La concepción weberiana de la realidad reconoce que existe una realidad natural y una realidad social, y cada una de ellas debe comprenderse de diferente manera esta concepción la predominante, que ,por un lado, estaba representada por el materialismo de augusto Comte. y , por el otro, por el materialismo marxista, y ambos coinciden en sostener la existencia de una realidad única e indivisible.
La sociología de weber intenta comprender la acción social e interpretarla para, a partir de ello, explicarla.Uno de los elementos centrales en la sociología comprensiva es la categoría de acción social, que permite explotar las intenciones del hombre cuando establece una serie de relaciones sociales.Es una categoría que apartir de weber han utilizado. Aunque con diversas interpretaciones, sociólogos posteriores.