Fenomenos Sociales

Transvaloración

Con este término se refiere Nietzsche a la transformación que ha sufrido el significado de los conceptos "bueno" y "malo". En su origen querían indicar la valoración propia de dos castas o estamentos, dos tipos o formas de ser: los nobles y los plebeyos. Una realidad superior y otra inferior. Por la acción de la casta sacerdotal, que hizo posible la "rebelión de los esclavos", estos términos pasan a tener un significado moral, en el orden de la conducta deseable, y son totalmente invertidos en su significación.

Es una expresión acuñada por Nietzsche para referirse a la necesidad de, según él, cambiar los falsos valores (transvalorar) que han dominado toda la cultura occidental desde el momento en que la filosofía socrática, proseguida por el platonismo, puso la vida, lo terrenal, lo inmanente y el devenir en función de la muerte, lo suprasensible, lo trascendente y el ser eterno. Desde este momento se rompió el equilibrio entre los aspectos apolíneos y dionisíacos que habían forjado las primitivas bases de la cultura griega, y se invirtieron los valores.
En su Genealogía de la moral, por ejemplo, Nietzsche aplica su método genealógico al estudio del origen de esta inversión, y señala cómo las nociones de «bueno» o de «noble» se invirtieron. Esta inversión llegó a su culminación con el triunfo del cristianismo (platonismo popular, le llama Nietzsche), que engendró una moral de resentimiento contra todo lo vital, una moral de esclavos y débiles; una moral de renuncia que pone toda la vida en función de un falso trasmundo. Los sacerdotes, pastores de un rebaño de esclavos, son los prototipos de esta inversión.

Derechos Humanos

Los derechos humanos son aquellas «condiciones instrumentales que le permiten a la persona su realización». En consecuencia subsume aquellas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna, «sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición».

Para autores naturalistas los derechos humanos son independientes o no dependen exclusivamente del ordenamiento jurídico vigente, por lo que son considerados fuente del derecho; sin embargo desde el positivismo jurídico la realidad es que solamente los países que suscriben los Pactos Internacionales de Derechos Humanos o Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) y sus Protocolos –Carta Internacional de Derechos Humanos– están obligados jurídicamente a su cumplimiento.

Así, por ejemplo, en relación con la pena de muerte, contraria a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de muerte no ha sido firmado por países como China, Irán, Estados Unidos, Vietnam, Japón, India o Guatemala. Desde un punto de vista más relacional, los derechos humanos se han definido como las condiciones que permiten crear una relación integrada entre la persona y la sociedad, que permita a los individuos ser personas jurídicas, identificándose consigo mismos y con los demás.

Discriminación

Discriminar es separar, diferenciar o excluir a alguna persona, o tratarla como un ser inferior, o privarle de derechos, por ciertas características físicas, por sus ideas, por su religión, por su cultura, por su orientación sexual, por su posición económica, u otros motivos aparentes. Este menosprecio hacia el considerado “diferente” afecta su dignidad humana, y lo somete a maltratos y abusos. Una forma positiva de discriminación sería diferenciar los grupos o personas con mayores carencias, con el fin de ayudarlos.

Generalmente la discriminación es negativa, y nace en prejuicios o juicios sin fundamento, que se emiten sobre las personas. Los prejuicios generalizados hacia ciertos grupos hacen nacer los estereotipos como “los gitanos son sucios” “los negros son poco inteligentes” “los judíos son avaros” etcétera. Los estereotipos y prejuicios son siempre mentirosos, pues para opinar sobre alguien se deben tener pruebas, y menos aún, se debe generalizar.

 

 

Migración

La migración es el desplazamiento de población (humana o animal) que se produce desde un lugar de origen a otro destino y lleva consigo un cambio de la residencia habitual en el caso de las personas o del hábitat en el caso de las especies animales migratorias. De acuerdo con lo anterior existirán dos tipos de migraciones: migraciones humanas y animales. Las migraciones de seres humanos se estudian tanto por la demografía como por la geografía de la población. Y las de especies de animales se estudian en el campo de la biología (zoología), de la biogeografía y en el de la ecología. Los artículos que se pueden consultar al respecto son:

• Migración humana, que integra dos procesos: el de la emigración, desde el punto de vista del lugar o país de donde sale la población; y el de la inmigración, desde el punto de vista del lugar o país a donde llegan los "migrantes".

• Migración animal: desplazamientos periódicos, estacionales o permanentes, de especies de animales, de un hábitat a otro.